Normalmente cuando uno es niño, todos te molestan y te instan a que seas de un cierto equipo, ya sea la familia, amigos, vecinos, etc. Me tocó que gracias a mi papá y mi primo, elegí la Universidad de Chile, además fue justo en la época del bicampeonato (1994-1995). De más grande tuve que soportar la molestia de mi entorno, porque justo donde vivía eran todos del Colo, pero hubo algo que me mantenía agarrado a la U, era su mística, era sentir algo bkn cuando salía a la cancha, algo no fácil de explicar.
Iba de vez en cuando con mi papá al estadio y era lo máximo, más allá de ver futbol era por salir con mi viejo, y compartir sólo nosotros dos. Avanzando los años este club se volvió una de las cosas más importantes de mi vida, y lo sigue siendo, gane o pierda lo seguiré alentando porque no es sólo seguir un equipo es un sentimiento, una pasión, es un amor incondicional, soy de la U y lo seré por siempre.
Gracias Universidad de Chile por todo, en especial por este título.
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